NUEVA MODA COLOMBIA como Feria Internacional
y Web Site de negocios, expone una breve guía del biocomercio
para la moda en Colombia. Este país, por su diversidad
natural y zonas francas de comercialización internacional
–especialmente el puerto de Buenaventura-, reúne
las condiciones necesarias para su producción y distribución.
•
Bambú y guadua: El bambú reúne
varias clases de plantas con características generales
como tallo en leña, aspecto como arbusto, aproximadamente
de 1 metro de altura. Por su parte, la guadua es considerada
un pasto gigante, hay más o menos 30 especies y sus bosques
se extienden desde México hasta Argentina. Su uso en
biocomercio para moda contiene artículos para el hogar,
accesorios e incluso juegos de ropa como faldas y calzado exóticos.
(ver textos “Biofashion en Jardín Plaza 1 y 2”).
• Cueros: Son pieles de animales preparadas
químicamente para producir un material fuerte, flexible
y resistente a que se pudra. Son famosos en la fabricación
de cinturones, camisas, sacos, zapatos y otros artículos
(ver texto “Artículos en cuero: ¿cómo
cuidarlos?”).
• Fique: Es una cabuya suave, resistente
y relativamente de fácil producción; viene de
un líquido el cual se extrae de una planta que pertenece
a la familia de la sábila. Se usa para la fabricación
de accesorios como sombreros, bolsos, mochilas, y últimamente
se aplica en el calzado.
• Iraca: Pertenece a la familia de
las palmas y sus usos son prácticamente los mismos del
fique, pero al ser un producto más explotado se usa también,
por ejemplo, para producir brazaletes, monederos, llaveros y
cinturones.
• Joyería: Las esmeraldas colombianas
son, sin duda, las más apetecidas del mundo, y su uso
en adornos de distintos tipos es muy reconocido. Sin embargo,
en Colombia existen importantes yacimientos de oro, platino
y cobre que han ampliado el mercado nacional en este concepto.
• Madera: Su uso parece reducido a
las partes menos “llamativas” de la moda como suelas,
tacones y botones. Sin embargo, ya empieza a usarse la madera
en accesorios como collares, manillas... ¡y hasta relojes!